¿Qué son los ETFs?

Los Exchange Traded Funds (ETFs) son instrumentos que se adaptan perfectamente a los inversionistas individuales que disponen de un capital limitado y buscan diversificar sus oportunidades y su riesgo. Pero ¿qué hace que los ETFs sean tan recomendables para inversores con estas características? En este breve artículo, intentaremos destacar los aspectos principales de este tipo de herramienta financiera.

Por Alexander Haag originalmente publicado en: Blog DIF Markets


¿Qué son los ETFs?

Primero, la definición: un ETF es un fondo de inversión que busca replicar el comportamiento de algún subyacente (que puede ser un índice de acciones, el precio de un commodity, el precio de un conjunto de bonos, etc.), cuyas cuota-partes o participaciones son operadas en bolsa. O sea es un fondo cotizado en bolsa.


Este último elemento es el que diferencia, en términos simplificados, a un ETF de un Mutual Fund: el ETF puede operarse en bolsa, tal como si fuera la acción común de una empresa: puede comprarse o venderse en todo momento en que la bolsa esté abierta y no es necesario esperar al final del día para concretar una transacción.


Si bien los Mutual Funds son un concepto bastante antiguo en el mercado financiero (se originaron de una ley federal en los Estados Unidos en 1940), los ETFs son un concepto muy posterior y su origen fue en 1993, cuando en la bolsa American Stock Exchange se listó el primer ETF, con el objetivo de replicar el comportamiento del índice Standard & Poor’s 500.

En la actualidad, el universo de ETFs es sumamente amplio y permite a cualquier inversionista acceder prácticamente al mercado, sector, región, materia prima o grupos de commodities que desee. Se trata de un instrumento que permite diversificar el destino de los fondos invertidos a un muy bajo costo, siendo estos dos elementos las claves de los ETFs desde la óptica del inversionista.


Diversificación inmediata

Uno de los postulados principales en finanzas es el de la diversificación, que establece que para un inversionista es fundamental diversificar sus colocaciones, evitando concentrarlas en unos pocos instrumentos.


El trade-off que surge inmediatamente como consecuencia de la diversificación, son los costos operativos, en el sentido de que cuanto más se diversifique un portafolio, más caro será el mantenimiento y el costo operativo del mismo. Los ETFs, justamente, permiten inclinar este trade-off en favor del inversor.


¿Cómo invertir en todas las empreas del S&P500? A través de ETFs

John Bogle, el gran defensor de los fondos indexados, ha dicho “No busques la aguja en el pajar. ¡Simplemente compra el pajar!”.  Pues es exactamente esto lo que nos permiten los ETFs.


Pensemos en un inversionista que desea tomar una posición en el índice de acciones S&P 500, como uno de los indicadores más representativos del mercado de acciones de los Estados Unidos, porque cree que el precio de las acciones en ese país subirá, pero no quiere exponerse solamente a una acción específica o un grupo pequeño de ellas sino a 500 de las mayores y más representativas de dicho mercado en su conjunto.


El índice como tal no es operable, de manera que para lograr su objetivo puede recurrir, por ejemplo, a un ETF que replique al indicador. En nuestro ejemplo, puede comprar el SPDR S&P 500 ETF (SPY), con un costo de administración de tan solo un 0,0945% anual y obtener la exposición que deseaba. O sea, podemos “comprar el pajar”.


Diversificar con ETFs de otras clases de activos

Supongamos que un inversionista, a los efectos de diversificación, decide colocar una parte de sus fondos en oro. Si recurriera a la compra física del metal, debería incurrir en un costo por la custodia de la materia prima en un cofre de seguridad, así como un costo de transacción y un monto mínimo operable relativamente muy altos. Alternativamente, puede recurrir a un ETF, por ejemplo, el SPDR Gold Shares (GLD), que buscar replicar el precio del oro: en otras palabras, si el precio del metal precioso sube un 1% durante el día, el precio del ETF subirá también un 1%. El costo de este instrumento es idéntico a operar una acción común en bolsa, con un costo de gestión de su administrador de solo un 0,4% anual.


Consideremos, también, el caso de un inversionista que quiere diversificar sus ahorros en un portafolio que combine instrumentos de renta fija y renta variable, por ejemplo, bonos y acciones. Supongamos que busca una exposición de 50%/50% en ambas categorías. Dadas las mismas limitantes que mencionábamos antes para el caso del oro, operar bonos puede no ser lo más eficiente en su caso, o puede no ser siquiera posible, dados los montos mínimos de inversión que exigen estos instrumentos. Con ETFs, sin embargo, es posible construir un portafolio que brinde la ponderación deseada en cada tipo de instrumentos, con una estructura de costos muy eficiente.


Cómo último ejemplo, supongamos que un inversor, desea colocar una parte de sus fondos en el sector inmobiliario. Este sector por encontrarse poco correlacionado con el mercado de acciones, permite diversificar el riesgo de un portafolio en su conjunto. De entre la amplia oferta de ETFs también se encuentran REITs  (Real Estate Investment Trust), es decir, fondos de inversión en inmuebles. Así a través de ETFs el inversor puede destinar fondos al mercado inmobiliario, pero de forma más eficiente e integrada al resto de su portafolio


¿Cómo buscar ETFs adecuados a lo que deseas?

El universo de ETFs es tan extenso que normalmente los inversionistas deben recurrir a alguna herramienta que les permita buscar entre todos los existentes aquellos que mejor se adaptan a sus objetivos. Para este propósito, las herramientas más prácticas suelen ser los “screeners”, que funcionan, básicamente, como filtros.


Entre ellos, si bien hay muchos disponibles gratuitamente, podemos destacar el siguiente:

https://etfdb.com/screener/



Los filtros posibles son casi ilimitados, pero los más comunes tienen que ver con la clase de activos que replica el ETF (Asset Class), así como con cualquier otro parámetro de interés para el inversionista, como puede ser el nombre del emisor del ETF (Issuer), el costo de gestión anual (Expense Ratio), el pago de dividendos (Dividend yield), entre muchos otros.


Supongamos que el inversionista busca un ETF que replique un índice de empresas “small-cap”, pero que tenga un costo de gestión anual inferior al 0,50%. En este caso, bajo el Asset Class “Acciones” (Equity), elegimos el market cap deseado  “small-cap” y el máximo “Expense Ratio” de 0,50% .

En función de estos filtros el Screener nos va a retornar un listado:


Ahí poderemos ver más detalles de cada ETF

Es importante indicar que cuando se lleva a cabo un filtrado por retornos (Return), debe tomarse en cuenta que los ETF apalancados o con leverage.

Sería importante identificarlos, ya que no es completamente válido comparar el retorno de un ETF sin apalancamiento con el de uno que sí lo tiene, ya que tienen perfiles de riesgo muy diferentes.


En conclusión, el elemento fundamental que un inversor tiene que valorar de la operativa en ETFs es que le brindan acceso a una combinación de diversificación/costo sumamente eficiente. Y adicionalmente, le permiten acceder a clases de activos a los cuales directamente no podría acceder de otra manera.


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